27 de abril de 2017

Organizaciones en Nicaragua que apoyan a la niñez

¿Querés unirte a las actividades realizadas en pro de la infancia?

Podés unirte al voluntariado de las organizaciones que apoyan a los niños y niñas de Nicaragua. En el siguiente mapa encontrarás la información necesaria sobre dichas organizaciones para que apoyés sus proyectos y juntos haremos que Nicaragua tenga una verdadera niñez.


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26 de abril de 2017

Es tiempo de descanso

Los niños y las niñas de Nicaragua deberían de estar en la escuela, no en los semáforos de la ciudad trabajando.


cuando la luz roja del semáforo se enciende, es momento preciso para hacer unas maniobras con dos naranjas en función de pelotas, pero esta vez el pequeño malabarista solo descanso unos segundos arrecostado en la cajuela de una camioneta.

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25 de abril de 2017

Estadísticas sobre la niñez en Nicaragua

La realidad de la niñez en Nicaragua se aprecia a través de estadísticas, estas muestran como se ha desarrollado la vida de niños y niñas en diversos aspectos. También reflejan si las acciones realizadas por ONG y el Gobierno han funcionado para el mejoramiento de la vida de los infantes en el país.

Se muestran datos en relación con el cumplimiento de los derechos de la niñez como salud, educación, etc.

En la siguiente imagen puedes colocar el 'cursor' encima de los círculos rojos para descubrir los datos que se conocen hasta la actualidad sobre la situación de la niñez nicaragüense.

Niños y niñas acostados en el suelo con las caras pintadas luego de terminar una función de teatro infantil.
Imagen publicada en flickr con licencia libre para editar.

*Datos obtenidos de UNICEF

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21 de abril de 2017

¿Y para vos qué es el trabajo infantil?

Jorge Sandoval estudiante de Administración de Empresas en la UAM nos explica que es el trabajo infantil para él.  El joven  aleja que es una realidad cruel que se vive no solo en Nicaragua sino en todo el mundo.

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19 de abril de 2017

Mi Familia, "Programa Buen Gobierno"

Programa Buen Gobierno, "Mi Familia" es llevado a cabo por el gobierno de Nicaragua y el Ministerio de la Familia, ambos buscan mejorar las condiciones de las personas en situaciones de riesgo social. 

Este programa cuenta con diversos programas para la niñez y adolescencia, con el principal objetivo de hacer valer sus derechos y deberes. 



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7 de abril de 2017

Glasswing International Nicaragua, una oportunidad para la niñez



Glasswing International es una organización no gubernamental (ONG) que trabaja en toda Centroamérica, con tres grandes programas que son salud, educación, y desarrollo comunitario que consiste más que todo a la infraestructura.

En Nicaragua el programa que más sobresale es el de la infraestructura, mejorando los centros escolares con voluntarios corporativos o programas de responsabilidad social empresarial.


Identidad de la organización sin fines de lucro Glasswing International



El programa de educación busca fomentar habilidades y capacidades de los niños, niñas y adolescentes; con el objetivo de que refuercen sus clases diarias. A esto le llaman metodología extracurricular, que después de clases los chavalos y chavalas se quedan en talleres que ellos elijan como el Club robótica y Discovery que trabaja proyectos de tecnología y ciencias naturales. Otro consiste en el crecimiento personal como el Club de niñas y el club deportivo que busca sacar a los chavalos de tiempos de óseo improductivos.

En 3 años de presencia en Nicaragua se han beneficiado a más de 7 mil chavalos y chavalas de diferentes centros escolares públicos y privados que tienen necesidades sociales.

Según Carlos Aguilar, Director de Programas en la organización, los factores que más influyen en la problemática del trabajo infantil refieren a la pobreza en materia financiera, dado que los y las menores de edad que trabajan en la calle lo hacen para ayudar en las necesidades básicas de su hogar; y por otro lado influye la cultura, pues se considera que esta problemática es algo normalmente cotidiano.

Aguilar piensa que todos queremos ayudar con algo que tenga más impacto en sus vidas, pero es muy difícil ayudarles a todos, “con darles 10 pesos no se hace nada, pero es complicado por que apela a tu corazón al ver a un niño trabajando” manifestó.

Una de sus metas es que los chavalos sigan aprendiendo en un lugar seguro, “es complicado controlar lo que hacen después de clase, pero se busca que no pierdan tiempo” afirma Carlos.

Todos los proyectos del programa educativo duran un año escolar. Se inician en marzo y finaliza en noviembre, son dos horas semanales. Los resultados han sido satisfactorios, tanto de infraestructura como de educación, pues se involucran muchos voluntarios.


“Siempre hay deseo de aprender por parte de los beneficiarios, ser curioso es algo positivo. Se espera involucrar a más empresas o donantes en proyectos de largo plazo” concluyo el director de programas de Glasswing International.
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5 de abril de 2017

Un artista sin escenario

“Estoy aquí porque yo quiero, me gusta trabajar” afirma con seguridad el niño malabarista de uno de los semáforos de Managua.  El sol de las diez de la mañana golpea lo suficiente como si fuera medio día en punto; pero en este caso la luz incandescente natural es una especie de luces en un escenario, un escenario que funciona según las luces rojas y verdes de un semáforo, pero sobre todo según el público que en ocasiones no tiene el mínimo interés de ver el show.

El pequeño malabarista conoce muy bien el tiempo que tiene para hacer su acto, con su cara medio pintada como payasito y una sonrisa muy marcada, toma su lugar donde todos los conductores puedan verlo y con agilidad empieza a maniobrar tres naranjas, las tira a un ritmo continuo, y a pesar de no contar con las herramientas oficiales para su trabajo, es muy profesional en su hacer.

El malabaristas de naranja siempre está sonriendo, realmente le gusta lo que hace “yo soy un artista” asegura con alegría. Y es uno de los pocos casos donde por cuenta propia se está ahí; le gusta poder ganarse su dinero propio para cubrir sus intereses, sin embargo, sabemos que las condiciones de vida influyen en su decisión.

“¿Qué paso con la escuela?” Le pregunto con naturalidad mientras estamos sentados en el pavimento bajo la sombra de un árbol; “si voy a la escuela los días de semana, pero me vengo a trabajar cuando salgo” me responde rápidamente.

Siempre que dice algo lo hace muy seguro de sí mismo y alegre, como cuando cuenta que sabe hacer de todo un poco, pero lo que realmente desea hacer de grande es mecánico.
Quizás nadie se imagina que su sueño es contar con su propio taller para reparar autos, pero ahora vemos que él niño del semáforo tiene sus metas y sueños que en muchas ocasiones ignoramos.


Después de estar por hora y media platicando con él ha pedido que nos tomemos una foto juntos para tenerla de recuerdo, así como él forma parte de un recuerdo para aquellos que alguna vez sienten interés o deseos de ayudarle cuando lo observan en “su escenario”.
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26 de marzo de 2017

La inociencia de una sonrisa



En una de las calles céntricas de Managua mientras esperaba bajo la luz de una luna llena que irradiaba un brillo sin cesar y encajaba perfecto en la noche fresca de diciembre; el reloj marcó las 8:05 p.m., me dirigía a mi casa junto con mi tía Janireth  y mi padrino Alejandro en una camioneta, cuando el semáforo indicó con su luz roja que debíamos detenernos.

El semáforo ubicado de forma horizontal con luz roja activada, que indica alto.

Entonces, inició aquella escena tan cotidiana, pero a la vez impactante ante mis ojos. Un niño de aproximadamente 8 años, llevaba en sus manos una botella plástica con agua de tono celeste pálido que me hizo concluir el poco jabón que tenía , acompañado de un limpia parabrisas; se acercó a una camioneta Prado de color negro con vidrios polarizados, que estaba por delante de nosotros.

El chavalo se subió en una de las llantas, se estiró lo más que pudo, para poder limpiar el parabrisas del auto, pues mide 1.20 metros aproximadamente, tiene cabello castaño, piel curtida por el arduo trabajo bajo el sol y  portaba ropa desteñida de tanto lavar.

Faltaban 30 segundos para que el semáforo pasara a verde y así seguir nuestro camino, el niño terminó rápidamente de limpiar el parabrisas del vehículo, y la dueña del coche le dio 2 monedas a cambio al infante.

El parabrisas de la camioneta donde estaba, me sirvió como pantalla de cine para observar el acto de limpiar el vidrio de aquel coche. De actuación no tenía nada, es  la realidad que vive la infancia de nuestro país para ganarse algunas monedas. 

En los ojos de aquel niño se notaba el cansancio de trabajar todo el día y aun así seguir haciéndolo una noche fresca de diciembre. Este pequeño debe pasar hambre, sed, frío, lluvia y situaciones peligrosas que suceden por no tener un hogar digno donde estar.

Al ver la ingratitud y la falta de solidaridad de la mujer hacia aquel menor, mi tía se molestó y le pidió a mi padrino darles todas las monedas que andaban en la cartera, eran más de 30 córdobas en monedas, si no mal recuerdo, así que mi tío bajó el vidrio de la camioneta, y movió su mano haciendo señas ágilmente para llamar al niño, le entregó las monedas y el infante sonrió mostrando gratitud.

La cara de felicidad del niño cuando estaba contando las monedas, y vio que era más de lo que esperaba, llenó de dicha a mi tía; aquel infante a como otros que pasan por la misma situación necesitan de todas las personas que lo rodeamos para salir de ahí, poder estudiar como cualquier otro chico de su edad y recrearse sanamente para que tenga una niñez cómoda.  

El semáforo por fin se puso en verde y continuamos hacia nuestro destino, a lo lejos mientras mi tío conducía, por el vidrio trasero de la camioneta podía ver la enorme sonrisa, de oreja a oreja que ese niño mostraba, me llenó de felicidad su gesto y asimismo reflexioné sobre mi vida, pues a veces una no sabe apreciar lo que tiene, cuando hay otras personas que no tienen nada y necesitan de esas cosas que desvalorizamos.  
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